Aprender de los errores

En fotografía, como en cualquier otro ámbito artístico y/o laboral, la mejor formar de mejorar es aprender de los errores que se cometen, pero para aprender estos, ergo no volverlos a cometer, cabe identificarlos, saber cuáles son.


En éste artículo expondremos los tres principales errores que se cometen al realizar una fotografía, sobretodo cuando se empieza, y empeoran el resultado final de la imagen. De éste modo, sabiendo los errores que cometen, se aprenderá a corregirlos, y nuestro hacer fotográfico mejorará.

El primer error es obsesionarse con la centralidad de la imagen, un tendencia subconsciente cuando se empieza en fotografía. Resulta fácil pensar que, ubicando el motivo a fotografiar en el centro de la imagen, se da mayor importancia al mismos. Esto, sin embargo, no es apropiado, a menos que pretenda una composición expresamente simétrica o se quiera imitar a Wes Anderson.


En vez de centrar el objeto a fotografiar, se debe procurar alinearlo en los puntos fuertes del encuadre, encarecidamente siguiendo la regla de los tercios.


Otro error que se suele cometer a la hora de realizar una fotografía, y está relacionado con la obsesión por centralizar la imagen, es tratar que el motivo de la fotografía ocupe todo el espacio posible dentro del cuadro, con lo que se impide “respirar” el sujeto fotografiado en el interior del marco. Se debe proporcionar una parte de la imagen para que el sujeto fotografiado tenga espacio dentro del marco.

El fondo es otro motivo de equivocación en la toma fotográfica. Un fondo poco apropiado o poco asociado al motivo de la fotografía seguramente arruinará la imagen. Para evitarlo, una vez establecido el sujeto a fotografiar, la prioridad es adecuar el fondo para que el motivo fotografiable resalte más y mejor. De ser necesario, se puede variar el ángulo y dirección del encuadre.


Hay muchos más errores que se cometen al hacer una fotografiar, y la mejor manera de aprender de ellos es haciéndolos. Los errores son los mejores maestros, te enseñan lo que has hecho mal y lo que no has de hacer para realizar un buen trabajo. No hay que temer los errores, sino aceptarlos. Huir de los errores es huir del aprendizaje y renunciar a mejorar en la practicar y realizar bien una labor.

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© 2019 por ALBERT GRAELLS FOTOGRAFÍA.

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